INFLUENCIAS
Toda mi obra nace de una necesidad interior: comprender la realidad. Esta búsqueda se ha desarrollado a través de tres caminos que no están separados, sino profundamente unidos: la naturaleza, el pensamiento y la experiencia vivida. En ellos encuentro las claves para aproximarme a la verdad, siempre cambiante, siempre en transformación.
NATURALEZA
La naturaleza ha sido mi verdadera maestra.
En ella he encontrado las formas esenciales que rigen la vida: crecimiento, transformación, equilibrio.
A través de su observación he comprendido que todo forma parte de una misma unidad viva, en constante cambio.
De ella nace gran parte de mi lenguaje escultórico.
PENSAMIENTO
Mi trabajo nace de la necesidad de comprender.
He buscado respuestas en la filosofía, la ciencia y el pensamiento universal, no como acumulación de ideas, sino como herramientas para acercarme a la verdad.
Entiendo la realidad no como algo fijo, sino como un proceso continuo de transformación, en el que el pensamiento actúa como fuerza creadora.
EXPERIENCIA VIVIDA
Mi obra está profundamente marcada por la experiencia vivida.
La muerte de mi padre supuso un punto de inflexión que me llevó a cuestionar la vida, la muerte y el sentido de la existencia.
Desde entonces, mi búsqueda se hizo más profunda y consciente.
El amor y la unión con Manuela han sido, a su vez, una fuente esencial de inspiración, dando lugar a la representación de la pareja humana como símbolo de integración, equilibrio y vida.
