Claudio Lorenzo
García Núñez
Creador · Escultor · Investigador
Una vida dedicada a crear, investigar y comprender aquello que permanece más allá de una primera apariencia.
Desde sus primeros recuerdos, Claudio Lorenzo ha observado, modelado, dibujado e investigado como parte de una misma vocación: comprender la realidad y encontrar formas de expresarla.
Descubrir su historiaEl origen de una vocación
Desde la infancia, observar, modelar y comprender fueron distintas formas de acercarse a una misma realidad.
Nací el 16 de enero de 1941 en Pozos de Ciudad Real, en una familia sencilla y trabajadora. Soy el menor de cuatro hermanos. Mi padre, Lorenzo, y mi madre, Claudia, marcaron profundamente mi vida desde el inicio.
Desde mi infancia, el lenguaje más natural para mí fue el lenguaje plástico: modelar con arcilla y dibujar. Junto a mi hermana, modelaba los animales que observábamos en el corral y en el campo. Aquellas pequeñas figuras no eran solo juegos, eran ya una forma de comprender la realidad.
Recuerdo con especial intensidad un pequeño establo que modelé en barro. Mi padre lo observó con absoluta atención. Cuando lo tuve entre mis manos sentí una emoción difícil de describir.
«A los cinco años modelé el busto de mi padre. A los nueve, el de mi madre. Aquellos primeros trabajos contenían ya la esencia de una vocación.»
Aquella observación temprana de la naturaleza, la forma y la materia acabaría convirtiéndose en una búsqueda continuada de creación, investigación y conocimiento.
Mis padres me guiaron y ayudaron en todo para desarrollar mi vocación y potencial creativo
Desde sus primeros años, Claudio encontró en sus padres el acompañamiento, la libertad y el apoyo necesarios para desarrollar una vocación que ya comenzaba a manifestarse con fuerza.
La vocación estaba en mí, pero fueron ellos quienes me ayudaron a desarrollarla en libertad.
Desde muy pequeño, Claudio encontró en sus padres una guía constante y un apoyo decisivo para modelar, dibujar, observar y continuar desarrollando aquello que surgía de forma natural.
Lorenzo observó desde muy pronto la inclinación de Claudio hacia el modelado y la creación, prestando atención e interés a aquellos primeros trabajos.
Claudia acompañó e impulsó aquella temprana inclinación hacia el dibujo y el modelado, favoreciendo que pudiera desarrollarla sin imponerle un camino distinto.
La vocación encontró muy pronto un entorno donde poder crecer y desarrollarse en libertad.
Manuela Navarro Sanz
Esposa, amiga, colaboradora y presencia esencial en su recorrido vital y creador.
Claudio Lorenzo contrajo matrimonio con Manuela Navarro Sanz en enero de 1968. Desde entonces, su relación ha formado parte inseparable de su vida, de su pensamiento y de su proceso creador.
Lorenzo la describe como una mujer humilde, trabajadora, extraordinariamente inteligente y poseedora de una profunda belleza interior. También ha sido colaboradora en sus trabajos de creación e investigaciones.
«Para Claudio Lorenzo, Manuela es el ángel que le guarda.»
Lorenzo relaciona la vitalidad de su A•MOR con Manuela con el nacimiento de sus esculturas de las «Parejas Humanas», donde la unión por A•MOR y la integración del ser humano con la Naturaleza y el cosmos adquieren un papel esencial.
Desde 1968, Manuela ha acompañado a Claudio en una vida compartida de A•MOR, creación e investigación.
Una vida de creación e investigación
La vocación que comenzó en la infancia ha acompañado a Claudio Lorenzo durante toda su vida, evolucionando junto a sus obras, sus investigaciones y su búsqueda de conocimiento.
La escultura ocupa un lugar central en su trayectoria y es en ella donde Claudio Lorenzo desarrolla lo que denomina Lenguaje Universal. Pintura, Poesías Musicales, dibujos y estudios completan otros ámbitos de su recorrido creador.
Paralelamente a la creación, Claudio ha continuado observando, relacionando e investigando diferentes ámbitos del conocimiento, reuniendo descubrimientos e interpretaciones que siguen formando parte de una búsqueda abierta.
Obras realizadas por Claudio Lorenzo y creadas por el SER.
Una trayectoria que continúa abierta a la creación, la investigación y el conocimiento.